A veces
te cansas de ser el que siempre calla, el que siempre sale apaleado.
A veces
hay que sacar el genio, hacer llorar y apalear tu también.
¿Por
qué no iba a hacerlo? Quizás sea el momento de hacerlo, quizás sea el momento
de sacar al león y rugir como no lo habíamos hecho antes.
Ese
ansia de ganar que me envuelve en cada segundo de mi vida, si, de mi vida.
A
partir de aquel instante, supe que debía comerme el mundo y para ello no te
tienes que dejar pisotear para conseguir lo que quieres.
No
dudes en pisotear a la gente como a ti te han pisoteado, solo hazlo si se lo
merecen porque a veces es recomendable
bajar a algunos egos andantes del espacio sideral.
Pisa lo
mas fuerte que puedas el suelo, siempre con los pies en él, que no se te vaya
la cabeza de tanto pisoteo y acabes haciendo claqué o en un tablado flamenco.
Simplemente
pisotea cuando sea necesario, da patadas y lucha por ti mismo, no esperes que
nadie te regale nada porque nunca lo han hecho y mucho menos ahora, con
dieciocho años y muerto de miedo por cada aspecto de tu vida.
Ahora
es cuando vas a aprender de verdad y vas a saber lo que es sufrir pero también
vas a saber lo que es ganar y disfrutar de la vida como si fueras pequeño
porque para eso hemos nacido para perder y llorar y para ganar y disfrutar.
No tengas miedo, arriésgate, pelea y gana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario