Detrás de cada línea
de llegada hay una linea de partida, detrás de un fracaso hay un nuevo desafío,
una meta.
Deberás seguir aunque
todos esperen que abandones, demuéstrales lo que eres y lo que sabes hacer.
Y cuando no puedas
correr, trota, cuando no puedas trotar, camina, cuando no puedas caminar usa un
bastón, pero nunca te detengas, sigue hacia delante.
Comienza tu camino, es
la hora de ver lo lejos que puedes llegar, llamarás a tropecientas puertas, reirás,
llorarás, te equivocarás (quizás no), caerás
te levantarás.
Un desafío siempre es
duro pero valdrá la pena porque al pasar el tiempo aprenderás que el día a día
es un reto a conseguir.
Ahora que ha pasado el tiempo, me he dado cuenta que
la vida, es un camino con piedras y puedes tropezar, pero seras tú quien saltarás
esa piedra o te levantarás para seguir adelante y no volverte a caer.
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