Y quien
no ha ido a reencontrarse consigo mismo alrededor de la naturaleza.
A
veces, necesitamos desconectar del demonio que nos tiene atrapado en una vida
rutinaria y, en algunos casos aburrida para ir con la madre naturaleza para ver
las cosas de otra manera.
Salir a
correr en un día soleado por el parque, entre el césped y los arboles y algún
que otro pajarillo y tomarte un respiro en tu ajetreada vida sin pensar en ese
momento en nada de lo que te rodea, simplemente en ti, en que estas corriendo
sin saber a donde ir para liberarte.
Puedes
tomarte un descanso y tumbarte a la orilla del rio mientras tomas el sol y oyes
como fluye el agua por tus pies, imagínate que estás sobre el agua y te vas a
un lugar ficticio, nada parecido a tu realidad. ¿Te gustaría volver de ese
sueño? Yo creo que a nadie le gustaría, se está demasiado bien soñando
imposibles y dejando de lado todos tus problemas, al fin y al cabo es lo que
deberíamos hacer todos.
Preocupate
de ti mismo, déjate llevar sin estar atado en este mundo a nada ni nadie, asi
realmente podrás ser feliz con tus propios actos y decisiones y no depender de
nadie ni sentir que estas haciendo las cosas mal o dañando a alguna persona.
Ojala
todo fuese tan fácil, la verdad es que sea fácil o no lo sea, las cosas hay que
intentarlas y si por algo las pensamos, será porque están ahí esperando a que
alguien las ponga a prueba.